Las Escrituras nos describen la
manera: "Entrad por sus puertas
con reconocimiento, Por sus atrios
con alabanza." (SALMOS 100:4).
Tenemos que expresar nuestro
agradecimiento y alabanzas hacia
Dios, creador de nuestro universo
y de todo lo que en él se
encuentra. Después de esto,
tenemos que alabarle por
habernos salvado.