La TUNA nace dentro de la Universidad, y como una proyección suya, se manifiesta sin interrupción desde sus orígenes hasta nuestros días. La TUNA, en sus albores, estaba constituida por un tipo especial de trovador o juglar que, a veces, tenía que cantar para ganarse la vida, o simplemente, para sustentarse durante el viaje de vuelta a su casa cuando llegaban las vacaciones. De ahí que esa actividad se designe con un verbo específico :"TUNAR", que significa llevar una vida vagabunda, tocando y cantando.