Lo más amable que se puede decir de la película es que es una de Paco Martínez Soria, a partir de aquí se formará el bando de los incondicionales del actor y los que abominan de todo cuanto toca su personal presencia. En fin, contra gustos, no hay disputas. Aquí la cosa va de especulaciones y desarrollismo económico que crea una curiosa raza conocida como "los nuevos ricos"; Severiano es un hombre humilde que heredó de su abuelo un sembrado de melones que, con el crecimiento de la ciudad, se convierte en un terreno apetecible por los constructores y esto convierte a Severiano en un hombre rico