El imperio maya está en crisis, y sus sacerdotes aseguran que la solución es aumentar el número de sacrificios humanos. Para eso sus guerreros invaden aldeas vecinas y capturan prisioneros de todas clases, entre ellos a un joven padre de familia, quien vivirá una extraordinaria y sangrienta odisea para retornar a los suyos. Acción épica en este drama precolombino dirigido -a todo trapo- por Mel Gibson (La Pasión de Cristo).