Charlie Crews (Damian Lewis, "Hermanos de sangre") ha pasado los últimos doce años condenado a cadena perpetua por un triple homicidio que no cometió. Durante ese tiempo, fue perdiendo todo los que tenÃa; su esposa, sus amigos y sus compañeros policÃas. Hubiese sido más fácil que lo condenaran a muerte, ya que debido a su pasado como policÃa tanto los reclusos como los guardias se ensañaban con él, lo que le hacÃa pasar más tiempo en el hospital de la prisión que en su celda. A partir de ahÃ, solicitó pasar el resto de su condena en una pequeña celda de aislamiento durante 23 horas al dÃa, una condición que casi le hace perder la razón, y donde las dudas sobre su culpabilidad comenzaron a acecharle. Pero un dÃa, Charlie encontró tirado en el patio un libro sobre la filosofÃa Zen, comenzó a leerlo todos los dÃas cambiando la perspectiva de su vida y entendiendo que si ésa era su vida, la vivirÃa en presencia de los demás, por lo que tras dos años de aislamiento solicitó su regreso al pabellón general.