DATOS DE RIPEO BASICOS:
Calidad:SATRip
Resolucion:624x352
Tipo de Archivo:AVI
Tamañao:560 MB
MAS DATOS DE RIPEO
]General
Nombre completo :Hiroshima Despues de la Bomba [National Geographic][2011].AVI
Formato : AVI
Formato/Info : Audio Video Interleave
Tamaño del archivo : 560MB
Duración : 45min.
Tasa de bits total : 1 733Kbps
Video
ID : 0
Formato : MPEG-4 Visual
Formato del perfil : Advanced Simple@L5
Ajustes del formato, BVOP : 2
Ajustes del formato, Qpel : No
Ajustes del formato, GMC : No warppoints
Ajustes del formato, Matrix : Default (H.263)
ID Códec : XVID
ID Códec/Pista : XviD
Duración : 45min.
Tasa de bits : 1 531Kbps
Ancho : 624pixeles
Alto : 352pixeles
Relación de aspecto : 16:9
Velocidad de cuadro : 25,000fps
ColorSpace : YUV
ChromaSubsampling : 4:2:0
BitDepth/String : 8bits
Tipo de exploración : Progresivo
Bits/(Pixel*cuadro) : 0.279
Tamaño de pista : 495MB (88%)
Librería de codificación : XviD 1.2.1 (UTC 2008-12-04)
Audio
ID : 1
Formato : MPEG Audio
Formato de la versión : Version 1
Formato del perfil : Layer 3
Format_Settings_Mode : Joint stereo
ID Códec : 55
ID Códec/Pista : MP3
Duración : 45min.
Tipo de tasa de bits : Constante
Tasa de bits : 192Kbps
Canal(es) : 2canales
Velocidad de muestreo : 48,0KHz
Tamaño de pista : 62,0MB (11%)
Alineación : Alineación entrelazado
Entrelazado, duración : 40 ms (1,00fotograma de video)
Una noche de hace 60 años, el físico estadounidense Robert Oppenheimer subió al escenario de un cine en la ciudad secreta de Los Álamos, Nuevo México. Iba a dirigirse a los hombres y las mujeres que habían fabricado las primeras bombas atómicas bajo su dirección. Al estallar sobre Hiroshima y Nagasaki los días 6 y 9 de agosto de 1945, esas bombas acababan de poner fin al conflicto más destructivo de la historia de la humanidad, y de cambiar para siempre el rostro de la guerra. El mundo averiguaría pronto, advirtió a su audiencia de científicos, lo que ellos ya sabían: que las armas nucleares son baratas y fáciles de hacer, cuando se sabe cómo hacerlas. Aseguró que pronto otros países también las fabricarían y que su capacidad de destrucción aumentaría. Pese a tan inquietantes predicciones, Oppenheimer veía beneficios en este adelanto, y dijo que las armas nucleares «no sólo [eran] un gran peligro, sino también una gran esperanza». ¿En qué pensaba el científico? El peligro era evidente: Hiroshima y Nagasaki yacían bajo las ruinas, con decenas de miles de muertos y millares de heridos graves. Incluso en esos momentos de victoria sobre Japón, era difícil imaginar qué «gran esperanza» podían ofrecer las armas nucleares. Sesenta años después, todavía lo es.