Nuestro objetivo no era teorizar sobre la revolución sexual del siglo XX sino examinarla para hablar del sexo femenino sin ambigüedades ni eufemismos. Pensamos que mi oficio como comunicadora y su experiencia clÃnica hacÃan el matrimonio perfecto para adentrarnos en la intimidad humana, no sólo para entenderla sino también para poder transmitirla a los demás en un lenguaje claro y directo. El mismo que usan sus pacientes cuando, por fin, se atreven a confesar, en el secreto de la consulta, lo que realmente sienten y quieren