En una conferencia a la que asistà hace años, un grupo de cocineros discutÃa sobre cómo mejorar el ajà de gallina. Unos decÃan que habÃa que poner la gallina entera y dejar la salsa debajo; otros opinaban que una pierna enrollada sostenida por una cama de arroz le darÃa volumen al plato; y algunos más, expresaban que habÃa que reemplazar el pollo por magret de pato. Quise opinar, pero mi timidez me lo impidió. Sin embargo, yo considero que el ajà de gallina es un plato inmejorable, porque soy un defensor de la tradición, ya que en ella está la fuente que me inspira a elaborar preparaciones nuevas que son, además, una forma de rendirle homenaje.