Es sorprendente que el peso de los prejuicios, la superstición y el pensamiento dogmático impidan a la gente asomarse a las pautas que ofrece el conocimiento del Universo y la evolución:
* No somos el centro del Universo.
* La mayor parte de la realidad es invisible.
* Las emociones están en el origen de todas las conductas y proyectos.
* El cerebro no fue diseñado para descubrir la verdad, sino para sobrevivir.
* La inteligencia surge de la integración con otros, tanto o más que del proceso cognitivo.
* En tiempos de aflicción es mejor mutar.
* En los negocios y en la vida cotidiana, en cambio, la mayorÃa sigue creyéndose el centro del Universo; sólo gestionas y se fijan en lo que ven; no controlan sus emociones; ni atienden a los mensajes del enjambre; no quieren cambiar en tiempos turbulentos.
Adaptarse a la marea muestra llanamente, pero con rigor cientÃfico, que las teorÃas de Darwin también se aplican a los negocios. Y que la fÃsica, la biologÃa y la psicologÃa evolutiva condicionan la fórmula del éxito y la supervivencia.