Tras la decisiva batalla de Tewkesbury, Eduardo de York ha recuperado el trono. La casa de Lancaster yace a sus pies destruida, e Inglaterra parece al fin pacificada. Su leal hermano Ricardo ha sido nombrado Señor del Norte, mano derecha del rey, y el futuro parece al fin libre de los interminables conflictos que han asolado su vida. Pero el traidor destino tiene reservadas otras cartas...
Segunda parte de la trilogÃa \"La guerra de las rosas\"